La industria nacional frente a Hollywood

La industria nacional frente a Hollywood

Con motivo del estreno de «Ataque de pánico», documental realizado por Ernesto Ardito que se estrenará el próximo 6 de abril en el cine Gaumont y que también podrá verse en la plataforma Cine.Ar del INCAA, Magoya te invita a reflexionar acerca de qué tiene a favor la industria de cine nacional frente a la gran industria de Hollywood.

Filmado en Buenos Aires, París y Nueva York, con el relato de tres pacientes y testimonios de varios profesionales, este jueves se estrena «Ataque de pánico».

Marzo fue un mes de grandes estrenos del cine argentino: «Casi leyendas», «El otro hermano», «El peso de la ley», «Hipersomnia» y «Maracaibo», todas películas protagonizadas por actores reconocidos. Sin embargo, cuando se estrena una película argentina, el cine nacional se convierte en una arena de luchas contra los grandes tanques hollywoodenses.

El film estrella del mes pasado fue «La Bella y la Bestia», el clásico de Disney recreado por actores de carne y hueso que tuvo como protagonista principal a Emma Watson. La producción también contó con las voces de Ian McKellen, Emma Thompson y Ewan McGregor en los personajes animados que incluyó el largo. Con estos nombres está más que claro que el elenco que juntó Disney para la realización de este proyecto solo tiene en acción a superestrellas del cine mundial.

Sin embargo, las películas argentinas pudieron hacerle frente a este film llevando miles de espectadores en sus primeras semanas. Pero (y sin desmerecer este logro), cuando se entrevista a un actor argentino como Diego Peretti o Fernán Mirás –quien este año estrenó su primer largometraje como director- señalan que es preferible que la gente vaya al cine a ver los estrenos nacionales sobre todo durante la semana de su presentación ¿A qué se debe este pedido, casi súplica, de nuestros actores nacionales? Se debe a que la cartelera de cine se renueva todos los jueves y, cada vez, se sacan las películas menos vistas para dar lugar a nuevas promesas con mayor expectativa de ventas.

Otros estrenos del cine norteamericano que arrasaron la taquilla este último mes en nuestro país fueron: «Logan» (que continúa la historia del X-men), «Power Rangers» (estrenada el jueves pasado pero que el fin de semana fue vista por miles de espectadores), «Kong: la Isla Calavera» (un reinicio de la franquicia de King Kong) y «La vigilante del futuro» (una reversión del clásico animé «Ghost in the Shell»).

Si nos detenemos un segundo a pensar en cada título, ¿no conocemos ya estas historias? El o la que esté libre de pecado… dice el refrán. ¿Quién no creció viendo dibujitos animados de superhéroes? ¿Y quién no eligió un Power Ranger favorito? ¿Acaso alguien todavía no sabe quién es King Kong? Ni hablar de «Ghost in the Shell» que tuvimos que verla de grandes, que al igual que «La Bella y la Bestia» tomó a una superestrella como lo es Scarlett Johansson para personificar a la heroína cyborg-humana.

Este reciclaje que Hollywood está llevando a cabo hace más de una década puede plantear una posible caída de su industria del entretenimiento. ¿No cansa ver durante años seguidos una misma historia? ¿Los niños de hoy querrán seguir viendo superhéroes en su adolescencia? El marketing siempre ayuda pero a veces los intereses y gustos pueden cambiar si todo resulta una copia de una copia de una copia.

No vamos a señalar de qué trata cada película argentina mencionada en esta nota, todo está a un click. Pueden ver los trailers de cada una en YouTube o Vimeo. Pero volviendo al film de Ardito, lo que sí podemos asegurarles es que van a ver algo nuevo. Algo original: una idea basada en un hecho real, un documental inspirado en una experiencia personal, actores que se lanzaron por primera vez a cantar, entre otras cosas que pueden ver si van al cine a ver estas películas.

Que no suene demagógico, porque si cae una industria a nivel mundial, se abren posibilidades para los mercados de cada país. El cine europeo ya tomó las riendas de su producción cinematográfica –que hayan tomado en cuenta regulaciones proteccionistas es prueba de ello- quizá sea un buen momento para el cine local.

Debemos empezar por una elección personal, no sólo por políticas de Estado, después de todo si la industria cae –y va a caer- vamos a seguir queriendo ver cine.

Ariana Osuna Vargas
a.osunavargas@magoyaproducciones.com

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