Crítica de «Piola», de Luis Alejandro Pérez

Crítica de «Piola», de Luis Alejandro Pérez

Cobertura especial | 35° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata
La episódica película chilena es parte de la Competencia Latinoamericana en el 35° Mar del Plata Film Festival. Un film sólido que refleja los intereses y las preocupaciones de un sector de la juventud en el país andino. Esta es la crítica de ‘Piola’, de Luis Alejandro Pérez.

Todo comienza con un potente fraseo de Martín en clase. Sin perder tiempo, el guión deja deja en claro de lo que hablará: será sobre la juventud, será sobre sus preocupaciones y será sobre lo que estos jóvenes de Quilicura piensan de la sociedad.

Sin mucho éxito; no porque lo cantado carezca de verdad, sino porque la profesora que lo escucha no entiende y se niega a comprender, Martín termina en dirección. Otra vez, sin perder tiempo, el film aprovecha este llamado de atención para presentarnos a su familia, sus amigos y a Sol.

Primero, la familia del personaje encarnado por el actor Max Salgado. Sin tapujos, veremos a su padre afrontando la peor situación de su vida: una mudanza. Su mensaje y estado de ánimo son claros: si no se van, los van a embargar. Aún así, lo único que ve Martín en todo esto es un cambio en sus comodidades. Al mudarse a una casa más chica, deberá compartir habitación con su hermana y no tendrá lugar para su improvisado estudio de música.

En segundo y tercer lugar tenemos a Charlie y a Sol. El primero, rapea con Martín en la banda de hip hop, ‘Urbe’ y , además, trabaja en un local de comidas rápidas. Tiene una hija y se hace cargo de ella solo cuando tiene interés de hacerlo. Sol, por su parte, es una joven de clase media que no se lleva del todo bien con su madre y sale con un tatuador mayor que ella.

A lo largo del film, el guión nos develará las preocupaciones de los personajes y cómo cada uno de ellos afronta sus problemas. Martín no aceptará en ningún momento entrar en complacencia con lo que sus padres pretenden de él; Charlie se verá sobrepasado por sus responsabilidades de padre que nunca asume y Sol se angustiará por perder a su mascota, Canela.

Cada relato, cada sentir y cada experiencia se vivirá en las calles de Quilicura. Un lugar donde el enojo hacia el sistema se expresa con hip hop, un sitio donde desborda la violencia y el crimen, una realidad donde todavía existe la xenofobia y la represión a estereotipos. Sin caer el relato en no saber a donde ir, la narración se sostendrá gracias a sus personajes que en ningún momento temerán en hacer avanzar la historia.

‘Piola’ es otra de las películas de este 35° Mar del Plata Film Festival que recomendamos ver. La opera prima de Luis Alejandro Pérez es un relato generacional enfocado en una juventud latinoamericana sincera que sin filtro expresa lo que le pasa. Aunque ‘Piola’ no sea un relato de denuncia, sí es un espacio de encuentro polifónico de esperanzas y deseos en pos de una sociedad más justa. Y eso para nada es poca cosa.

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